Arquitectos de los hilos de la emoción, poetas de las formas e inspiradores de las siluetas del mañana,
procedentes de las pasarelas de la Alta Costura parisina y poseedores del saber hacer francés ancestral,
Lucrèce Falcoz diseñó, modeló, amansó los hilos de los modelos en el 2022 colecciones.

Patrice Dutartre & Anne De Lafforest, llegaron a completar con sus respectivos
talentos y sus universos complementarios estos hilos tejidos y
domesticados en el secreto de los talleres de Fontainebleau.

 

 

 

 

 

 

 

Lucrèce y el vestido de novia, una historia de amor que comenzó hace más de 35 años. Cymbeline, nuestra casa de moda francesa, la sedujo y se impuso sobre ella como obvia. Más cerca de las novias en la boutique en sus inicios, para hoy imaginando en la oficina de estilo de Fontainebleau, las creaciones del mañana. Lucrèce define su inspiración como emanada del deseo de las novias, combinándose con el estilo vanguardista y decididamente romántico de Cymbeline. Un estilo asertivo, que ilustra a la perfección el deseo de ser una mujer de hoy, bella y enamorada.

Los materiales nobles utilizados para confeccionar los vestidos de nuestra marca francesa, también hacen su aportación, evocando una sensibilidad particular, provocando emoción, el bouquet final de una creación.

Un ADN fuerte, una fuerza creativa y los deseos de las novias exaltadas, gracias a un marcado gusto por la elegancia y la personalización. Cymbeline es más que un gran nombre, es también un equipo creativo compuesto por costureras, jefes, rematadores, bordadores, que acompaña a Lucrèce en la promesa de una colección parisina femenina, contemporánea.

 

Había trabajado en el equipo de estilo Cymbeline durante más de 10 años antes de hacerse cargo de la Alta Costura de la famosa diseñadora japonesa Hanae Mori.

Profesor de la escuela del Sindicato de Alta Costura de París en estampado de telas, molduras y mecenazgo, volvió a Cymbeline para traer sus ideas y dar nueva fe a nuestro hogar, sabiendo preservar su ADN y ligereza.

Detrás de Anne de Lafforest, hay una pareja complementaria: Anne Delmas, graduada de Chardon Savard, que trabaja en estilo y Blandine Lorthiois, la patronista que da fe a las creaciones. Desde 2014, forman parte de la joven guardia de diseñadores franceses imprescindibles en el mundo de los vestidos de novia.
Estos dos treinta, apasionados por el estilo y las tendencias, favorecen la combinación de materiales, el detalle de los acabados y el espíritu de la Alta Costura. Todas sus creaciones están hechas a mano en su taller parisino, respetando el saber hacer francés.
La novia Anne de Lafforest es una mujer independiente, moderna y romántica. Le gustan las líneas puras, los cortes entallados, la fluidez de los materiales y cada pequeño detalle que hará que su vestido sea único.